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INICIO  |  NOTICIAS  |  ARTICULOS  |  ANALISIS  |  SAMPLES  |  SyA PRÁCTICO  |  LIBROS  |  FORO  |  GLOSARIO 08 Sep, 2008 - 07:15

Editorial

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HOME-CINEMA : ELEGIR UN SISTEMA

Autor: Tana El cine en casa ganó muchos enteros con el nacimiento del sonido envolvente en todas sus variantes, y la elección de un sistema adecuado para nuestro hogar puede volverse a menudo complicada, debido principalmente al incesante crecimiento de este sector. Tratemos de arrojar un poco de luz sobre este tema para que la adquisición de un home-cinema no se convierta en algo aleatorio.
Por: Redacción de SYA (Tana)

HOME-CINEMA : ELEGIR UN SISTEMA

INTRODUCCIÓN

 

Para entender qué es el sonido envolvente, antes debemos remontarnos a los tiempos en los que el sonido monofónico (mono) imperaba en nuestras vidas. La limitación de disponer de un sólo canal de información impedía situar sonidos aquí o allá, ya que aún contando con más de un altavoz, la información transmitida era exactamente la misma en cada uno de ellos. El sonido estéreo llegó para regalarnos los oídos gracias a la inclusión de un segundo canal de audio, y que permitió dividir la señal en dos diferentes: canal izquierdo y derecho. De este modo, si cerramos los ojos cuando escuchamos música en estéreo podremos percibir cómo unos instrumentos proceden del centro (misma información en ambos canales), y otros se sitúan hacia un lado u otro en mayor o menor grado, ayudando a crear una escena sonora amplia (el sonido mono carece de espacio) y más acorde a la forma de escuchar del oído humano (binaural) que capacita al oyente para situar una fuente dependiendo del nivel y del retardo con que el sonido llega a cada oído.

 

Podemos considerar el sonido estéreo como bidimensional incompleto. ¿Qué quiere decir esto? Que a través de dos altavoces podemos situar y percibir si un sonido se encuentra justo enfrente nuestra, hacia un lado, hacia otro, ... y hasta localizarlos en un plano de profundidad, relativamente, dependiendo de cómo estén mezclados ( el uso de reverberaciones en sonidos aislados hace que el cerebro los perciba como más lejanos), ...pero cuando digo "incompleto" me refiero a que para conseguir un posicionamiento total en 2 dimensiones aún necesitamos información que nos permita distinguir si un cierto sonido se encuentra delante nuestra, o detrás.
El sonido envolvente viene a paliar esta necesidad, añadiendo más canales de información sonora que van colocados detrás de nuestra posición de escucha. De esta forma, ya podemos rodear al oyente permitiendo situar un sonido en cualquier punto de esos 360º. Si nos fijamos, aunque al sonido envolvente se le llame "3D" (tres dimensiones), nos daremos cuenta de que aún faltan canales de información del plano arriba/abajo para que esta denominación sea del todo correcta. Imaginemos por ejemplo una secuencia de un avión despegando que en algún momento pasa "por encima" del espectador. Sin 3 dimensiones completas no seremos capaces de situar ese avión en un plano vertical para que sintamos que pasa por encima de nosotros.

 

No obstante, el sonido envolvente ha ido evolucionando estos últimos años, y partiendo de emulaciones virtuales de espacio a partir de sólo dos canales, se han ido incorporando canales adicionales como puede ser el canal de sub-graves (LFE), presente en la mayoría de protocolos, el canal central de diálogos o los nuevos canales laterales que se están implementando en el momento de escribir este texto, como por ejemplo puede ser el sistema 7.1.

 

Veremos en qué consiste cada protocolo para que la elección de un equipo u otro no se torne una experiencia traumática y pesada. También veremos qué tipo de componentes conforman un sistema de home-cinema, y qué debemos valorar para que el equipo en cuestión se ajuste a nuestras necesidades de espacio para el sistema, calidad de sonido deseada y potencia requerida para un volumen de reproducción satisfactorio.


PROTOCOLOS DE SONIDO MULTICANAL

 

El CD que nos ha deleitado durante tantos años con grabaciones de audio en estéreo, se ha convertido en un soporte muy limitado en espacio en los tiempos que corren. Con la llegada del DVD se han solventado esos problemas permitiendo disfrutar de una alta calidad de imagen y de canales de sonido adicionales, lo que dio lugar al sonido envolvente. Veremos cómo han ido evolucionando estos protocolos o formatos de audio digital, y cuáles de ellos debemos tener en cuenta a la hora de adquirir nuestro próximo sistema home-cinema, tratando de evitar futuros problemas de compatibilidad entre sistemas y protocolos de audio. Como apunte, mencionar que los números que aparecen en la denominación de algunos formatos, hace mención al uso de canales que dicho formato posee. Por ejemplo, un sistema "2.1" indica que dispone de dos canales separados, más 1 que contiene la información destinada al subwoofer. Decir que un equipo es "5.1" es lo mismo que decir que ese equipo cuenta con 5 canales independientes más el canal de frecuencias graves, o sea, 6 canales independientes en total. Como vemos, el primer número hace mención al número de "satélites" independientes, y el segundo número indica la presencia del canal de sub-graves.

 

En los inicios de la era "envolvente", la grabación multicanal estaba limitada por los soportes analógicos de la época, incapaces de albergar más de 2 pistas sincronizadas entre ellas. Surgieron así nuevas ideas brillantes que consistían en incluir otras dos pistas embebidas en los dos canales existentes (L-R) y sólo eran accesibles mediante decodificadores especiales de la firma que los creó: Dolby. Los diferentes formatos analógicos que Dolby creó consistían en dos pistas que formaban el canal estéreo, un canal central, y uno mono que transmitía información discreta a los altavoces envolventes, creando así cierta sensación de espacio (o sea que no pensemos que falta potencia cuando notemos los altavoves envolventes demasiado bajos de volumen respeto al resto, ya que por algo se hace así). Los protocolos analógicos basados en Dolby son: Dolby Surround, Dolby Pro-Logic, y Dolby Pro-Logic II, constituyendo este último una evolución de los anteriores, y consiguiendo independizar en parte los canales envolventes como si de un canal estéreo se tratara, además de optimizar las señales con vistas a lograr un uso óptimo de los subwoofers, presentes ya en la mayoría de sistemas que existían por estos tiempos.

 

El Dolby Digital llegó como un soplo de aire fresco, posibilitando el uso de 6 canales de audio totalmente independientes. De este modo, la reproducción de material 5.1 es completamente factible, sin limitaciones de ningún tipo. En los anteriores formatos analógicos esta restitución era posible sólo en parte, pero con la llegada de Dolby Digital los canales L, R, central, envolvente izquierdo y envolvente derecho son indendientes por completo, usando el sexto canal como LFE. El hecho de disponer de 6 canales independientes permite a este formato codificar/decodificar varias configuraciones diferentes, añadiendo multitud de posibilidades a este nuevo formato.
Después se presentó el Dolby Digital Surround EX, desarrollado en conjunto por Lucasfilm THX y Dolby Laboratories. Este protocolo permite codificar/decodificar hasta 7 canales independientes, convirtiéndose el canal añadido en un canal de sonido envolvente extra, situado entre el canal central y los envolventes laterales.

 

El DTS Digital Surround es un formato creado para cines en principio, y que prácticamente se basa en las premisas que rigen el Dolby Digital, con la diferencia de que el DTS aporta una mayor calidad de audio por canal gracias a su menor compresión y a costa de un mayor uso de espacio en el DVD, en el caso de los home-cinema domésticos. El DTS ES (Extended Surround) añade un canal envolvente embebido en los canales envolventes L-R, situación que ofrece al espectador una imagen sonora trasera más óptima y dimensional.

 

Por otro lado, Sony desarrolló un formato propio llamado SDDS (Sony Dynamic Digital Sound). Este protocolo es el único que soporta 8 canales independientes (7.1) hasta ahora, aunque aún no se ha convertido en un estándar como son los sistemas basados en Dolby.

 

El Lucasfilm THX no supone un protocolo de audio como son los anteriores, aunque generalmente pueda llevar a error. THX es una especie de sello que certifica que una sala supera un umbral mínimo de calidad, y que cumple una serie de especificaciones que la firma de Lucas exige para que dicha sala pueda lucir el apelativo "THX". Estas especificaciones no se basan solamente en hardware, y el hecho de que una sala disponga de esta certificación implica que la intención del director de la película será trasladada con la mayor fidelidad posible a la sala donde se reproduzca, tanto en cuestiones de imagen como de sonido. En cuanto a equipos home-cinema domésticos, veremos dos tipos de certificados: THX select, y THX ultra.
El THX ultra es más exigente en cuanto a requerimientos de hardware se refiere, llevando esta denominación sólo aquellos dispositivos de gama alta.

 

Resumiendo, a la hora de adquirir un decodificador de home-cinema, lo más importante en cuanto a compatibilidad es que acepte los protocolos Dolby Digital y DTS, con lo que aseguraremos poder reproducir óptimamente cualquier tipo de formato. Debemos entender que el número de altavoces que compone nuestro sistema no va asociado directamente a ningún protocolo en especial. Por ejemplo, en un sistema 5.1 (5 altavoces + subwoofer) pueden reproducirse diferentes formatos, y que dependiendo de la codificación intrínseca de cada uno de ellos, los canales envolventes irán codificados de varias maneras, y que lo que nos importa realmente es contar con esos altavoces envolventes para que puedan reproducirse a través de ellos los distintos protocolos existentes.

 


 

¿MEJOR TODO EN UNO O COMPONENTES POR SEPARADO?

 

En el mercado de los home-cinema existen diferentes configuraciones, unas se presentan como sistemas completos "todo en uno", y otras formadas por componentes separados, no teniendo por qué ser de la misma marca siempre que guarden cierta coherencia entre ellos, como puede ser la potencia máxima e impedancia a la que trabaja óptimamente cada uno de estos componentes.
La opción de un equipo todo en uno es ideal para casi todo tipo de usuarios, y la de componentes separados, para personas que le den gran importancia al sonido, y que cuenten con una sala apropiada en la que poder disfrutar de una buena escena sonora, sin problemas acústicos que la entorpezcan.

 

Como nota, resaltar que para abaratar costes veremos en ocasiones reproductores DVD o amplificadores con el propio decodificador integrado en una sólo unidad, teniendo en cuenta que para lograr la mayor calidad de sonido lo mejor será optar por encomendar la labor de decodificación a un sólo módulo preparado para ello.


- Reproductor DVD

El reproductor DVD cumple la función de leer el contenido grabado en el soporte y transportarlo a la pantalla y altavoces a través de las correspondientes salidas. Ha de contar al menos con salidas digitales de audio, para poder trasladar la señal a los decodificadores actuales dotados de los más modernos protocolos digitales. Algunos reproductores DVD cuentan con salidas analógicas estéreo enfocadas principalmente a su uso con televisores y amplificadores estéreo, llegando en ocasiones (cuando llevan decodificador integrado, como decía) a ofrecer salidas para poder reproducir material grabado en Dolby Digital y DTS, mediante 6 salidas analógicas (5.1) listas para ser amplificadas. También se dan casos en los que se ofrece decodificación digital de Dolby Digital y DTS desde el propio reproductor, aunque los decodificadores dedicados son más apropiados para este menester al ofrecer una mayor calidad que la decodificación integrada en reproductores DVD.

 

Para la salida de video, se usa comúnmente el conocido "euroconector" (técnicamente llamado "SCART"), mediante el cual viaja señal de audio analógica (estéreo) y video en un mismo cable hacia el televisor, aunque por lo general usaremos este conector sólo para enviar señal de video al televisor, prescindiendo de la señal de audio ya que para este propósito utilizaremos las conexiones digitales pertinentes que posibilitan disfrutar del sonido envolvente en todo su esplendor.

 

Si buscamos una mayor calidad de imagen, optaremos por un reproductor DVD que incorpore salidas de video RGB y S-Video, siendo la más habitual la salida de video compuesto, que se presenta en forma de conector RCA amarillo. El RGB se presenta en forma de euroconector, pero con todas las patillas conectadas y útiles, logrando así una mayor calidad que la que obtenemos usando un euroconector tradicional.

 

 

- Receptor/Decodificador

La función de un decodificador no tiene más misterio que "traducir" la información que ha sido codificada previamente en el momento de la grabación y masterización de la película en sí. En resumen, el decodificador envía a cada canal independiente la señal de audio que ha de reproducir, partiendo de una única señal codificada ya sea en formato Dolby, DTS, etc.


Existen en el mercado multitud de unidades que se ocupan simultáneamente de las tareas de decodificación y amplificación de la señal, además de cumplir la función de receptor de radio. Por lo general estas unidades suelen formar parte de la gama baja/media de la escala, aunque de optar por este tipo de soluciones, mejor que el decodificador venga integrado en el amplificador, que en rl reproductor DVD. Los oídos más exigentes deberán decantarse por elementos separados, estando así cada uno más especializado en la tarea que ha de desempeñar.

 

Para la salida de audio los decodificadores usan diferentes conectores. Como vimos en el apartado anterior se usan salidas analógicas a través de conectores RCA. En el caso de los protocolos digitales (DTS, Dolby Digital...) veremos salidas mediante conexiones ópticas y coaxiales, que incluyen todos los canales de audio en un único cable, simplificando así la instalación.

 

 

 

- Amplificador

Las salidas de audio de los reproductores comunes (ya sea un reproductor de cd, dvd, mp3...) cuentan con una potencia muy limitada y simbólica que nada tiene que ver con la necesaria para excitar un altavoz. Sólo son capaces de suministrar la discreta potencia que unos auriculares necesitan para funcionar, y que suele ser en todos los casos una potencia menos de 1W.

 

Por lo tanto, las señales que parten de un reproductor o decodificador han de ser amplificadas antes de llegar a los altavoces. De esto se ocupa el amplificador, que en el caso de los sistemas home-cinema ha de ser capaz de amplificar un mayor número de canales que los tradicionales amplificadores estéreo (2 canales). A la hora de elegir un amplificador buscaremos una potencia de salida por canal adecuada a nuestras pretensiones. Para ello, debemos tener en cuenta los metros cuadrados de sala de los que disponemos, para ajustar la elección a nuestros requerimientos de potencia. De poco sirve pasarnos de potencia su en la mayoría de casos no usaremos más que un 40% de la disponible. Lo mismo ocurre si nos quedamos cortos colocando un equipo de humildes prestaciones en una sala inmensa... no disfrutaremos del sonido.

 

Si optamos por un equipo "todo en uno" poco debe preocuparnos la compatibilidad entre amplificador y altavoces ya que el propio fabricante hace el trabajo por nosotros. Pero si en cambio nos decantamos por amplificador y altavoces por separado, debemos tener en cuenta algunos factores. El altavoz es capaz de suministrar una potencia dada en W (W=Watios) con una impedancia expresada en Ohmios. A mayor número de ohmios se ofrece mayor resistencia y el amplificador es capaz de entregar menos W. Por lo tanto, es lógico que un amplificador que entrega 160 W a 4 Ohm, se quede en 100 W si lo obligamos a trabajar a 8 Ohm. Esto depende de los altavoces que conectemos al amplificador, ya que ellos serán los que "ordenen" al amplificador trabajar a una impedancia u a otra. Los altavoces vienen con una impedancia fija dada, mientras que los amplificadores suelen ser capaces de trabajar a varios niveles diferentes de impedancia, adaptándose así a diversas configuraciones de altavoces siempre que respetemos las correspondientes limitaciones de potencia e impedancia con las que el amplificador puede trabajar.

 

Por lo demás, si el amplificador lleva decodificador integrado revisaremos sus funciones como si de una unidad decodificadora individual se tratara.

 


En cuanto a la relación potencia/espacio disponible podemos establecer un ratio orientativo. Pongamos que cada 10 metros cuadrados de habitación requieren de unos 30 W por canal aproximadamente, contando con que el subwoofer siempre necesita más potencia que los satélites debido al tamaño del cono que debe excitar el amplificador correspondiente.

 

Podemos encontrar en muchos amplificadores un DSP integrado, que se ocupa de gestionar diferentes efectos digitales además de la propia sección de EQ, que en los tiempos que corren también suele ser digital. Los efectos no son más que recreaciones virtuales de ambientes naturales, para que el espectador pueda disfrutar del sonido como si éste se reprodujera en teatros, catedrales, etc. Para los más puristas, los efectos que permiten este tipo de procesadores de audio no son muy usables ya que lo que se busca principalmente es una reproducción fidedigna a lo que los desarrolladores de la película plasmaron en principio. Recordemos que para una máxima fidelidad en la escucha, se requiere de una sala que cuente con una acústica elaborada, así como una correcta ubicación de los altavoces.

 

 

-Altavoces

Los altavoces pueden convertirse en lo más importante de la cadena cuando el oyente desea un buen nivel de calidad en reproducción, ya sea para video, o para escuchar música habitualmente. Como veíamos al hablar de amplificadores, los altavoces han de ir acordes a la potencia/impedancia que el amplificador es capaz de suministrar. Quedarse por encima o por debajo de las especificaciones recomendadas conduce a el hecho de forzar componentes con el consiguiente riesgo de dañar alguno de ellos, ya sea amplificador o altavoces. Por lo tanto, hemos de fijarnos en qué potencia máxima soportan los altavoces, y a qué impedancia lo hacen.

 

Los altavoces de home-cinema suelen ser de tamaño reducido debido al apoyo que ofrece el subwoofer a la hora de reproducir frecuencias graves, lo que propicia el uso de pequeños drivers en los satélites(conos, tweeters) -que exigen menos potencia que los grandes- en los altavoces satélites del sistema. El uso de altavoces pequeños en sistemas home-cinema se debe principalmente a que en la reproducción de sonido en cine se le da más relevancia a la claridad de los diálogos (que predominan en frecuencias medias), alejándose así del concepto hi-fi en el que lo importantes que todo el rango de frecuencias del espectro "musical" (20Hz-20Khz) se reproduzca con la mayor fidelidad posible a la fuente. Por lo tanto, si pretendemos adquirir un home-cinema pero sin renunciar por ello a el placer de escuchar música con toda la calidad posible, es recomendable decantarse por dos altavoces frontales hi-fi, pudiendo complementar el equipo con central y satélites envolventes de tamaño más conservador. Es preferible no confundir altavoces "grandes" con los satélites de home-cinema que se presentan en forma de columna estrecha "de diseño", ya que en su interior se siguen alojando altavoces de reducido tamaño.

 

Los equipos home-cinema, sobre todo los domésticos, suelen tener descuidado el rango medio-grave del espectro, debido sobre todo de el bache producido entre subwoofer y satélites, producido por una parte por el diseño del filtro divisor de frecuencias y por otra por se debe a la ínfima calidad de los componentes más básicos, lo que limita el ancho de banda útil de los diferentes altavoces que forman un sistema de sonido envolvente.


Para el lector interesado en unos buenos altavoces frontales que sirvan para escuchar música con garantías, me remito al artículo "Altavoces: ¿Qué cajas acústicas escoger?" alojado en esta web, con el fin de aclarar posibles dudas a la hora de escoger una pareja frontal adecuada a nuestras necesidades y gustos. Cómo no, también podemos colocar altavoces envolventes más grandes, por ejemplo, altavoces de estantería (tamaño medio típico de las mini-cadenas) que aprovecharemos más para música, y desaprovecharemos en parte para sonido envolvente debido a la limitada información que suele viajar por este tipo de canales., que no necesita de gran tecnología en altavoces.

 

 

 

RECAPITULEMOS

 

En resumen, a la hora de elegir un sistema home-cinema debemos fijarnos sobre todo en estos aspectos:

 

- Reproductor DVD que cuente con salida SCART (recordemos, euroconector), comprobando a su vez que nuestro televisor lo soporte (sólo tendremos problemas con los televisores más antiguos). Si demandamos mayor calidad de imagen, es preferible optar por un reproductor con salidas de S-Video/RGB. Si vamos a usarlo junto a un decodificador intentaremos prescindir de salidas de audio integradas en el propio reproductor, así no pagamos extras que no utilizaremos. Si vamos a escuchar música, es importante que dicho reproductor soporte los tradicionales formatos de CD (CD Audio, CD-RW, etc).

 

- Decodificador preparado para soportar los protocolos digitales más actuales. Los más importantes son Dolby Digital Y DTS. Un sistema 5.1 puede ser suficiente para la mayoría de casos, y si pretendemos estar "a la última" nos fijaremos en decodificadores que soporten el mayor número de canales posibles, en busca de una mayor compatibilidad en el futuro ("6.1","7.1", etc). Muchos decodificadores permiten distribuir una señal estéreo para que se reproduzca en todos los altavoces, cuestión interesante si queremos oír música de forma "envolvente".

 


 

 

- Amplificador que se ajuste a las medidas de nuestra sala, y que cuente con especificaciones apropiadas para los altavoces que vayamos a usar en el home-cinema. Buscar un amplificador que cuente con las entradas/salidas de audio que necesitemos, como pueden ser e/s de phono (tocadiscos), e/s de tape (platina), e/s de cd...etc.

 

Es normal que en principio asuste la cantidad de extras que puede incluir un amplificador de home-cinema, y es recomendable centrarse en principio en las funciones a las que daremos un mayor uso, valorando si merece la pena pagar por las tareas secundarias que el amplificador puede realizar, o en caso contrario, tal vez sea mejor buscar una unidad más sencilla.

 

En caso de que el amplificador haga las veces de decodificador también, aplicaremos los mismos criterios que rigen la elección de un decodificador por separado.

 

- Altavoces acordes a la potencia e impedancia del amplificador. Existen kit´s de cajas acústicas más especializadas que las que vienen integrados en sistemas home-cinema "todo en uno", teniendo en cuenta que la calidad hay que pagarla y que esto encarecerá el precio final del conjunto. Debemos procurar adquirir una buena pareja de altavoces frontales si tenemos en mente escuchar música a menudo, siempre que nuestros oídos demanden una calidad de sonido aceptable para poder disfrutar de la escucha. Para cine en casa, un kit de altavoces de gama media/alta (sin falta de que sean de gran tamaño) conseguirá lograr que la acción transcurra virtualmente en nuestro hogar.

 

 


RECOMENDACIONES

 

Existen varias marcas que suponen una cierta garantía de compra gracias a una larga y elaborada carrera profesional como fabricantes de equipos de audio, hecho que las convierte en compras menos arriesgadas que otras firmas más desconocidas. Podemos dividir las marcas en dos secciones, ya que el reproductor, el decodificador y el amplificador pueden ser productos englobados en una sola categoría que podríamos denominar "módulos electrónicos" y que no tienen por qué coincidir fabricantes que fabriquen buenos dispositivos electrónicos, con fabricantes que construyan buenos altavoces, aunque por supuesto que existen firmas que lo hacen todo correctamente.

 

En cuanto a los modelos en concreto, eso ya queda de mano del lector, que debe valorar las diferentes especificaciones y prestaciones que hemos ido viendo a lo largo del artículo con el fin de elegir un sistema home-cinema que se adapte a las necesidades personales de cada uno, y procurando no invertir más de lo necesario. Ejemplos de marcas que suponen una garantía de calidad son:

 

- Reproductor/decodificador/amplificador: Onkyo, Yamaha, Jvc, Denon, Sony, Harman-Kardon.

 

- Altavoces: B&W, Infinity, Jbl, Yamaha, Sony, Kef, Bose.

 

 

Muchos de nosotros nos preguntaremos las diferencias que existen entre sistemas home-cinema de salón, y los kit´s de altavoces que se venden para ordenadores. Pues bien, la diferencia estriba en que los home-cinema para ordenador encomiendan la labor de decodificación a la propia tarjeta de audio, que ha de soportar los principales protocolos de sonido envolvente en busca de una mayor compatibilidad. El amplificador que suministra potencia a todos los altavoces suele ir integrado en el subwoofer. Como es evidente, la calidad de todos estos componentes es inferior a la que encontraremos en los home-cinema de salón siempre que no se trate de equipos "todo en uno" excesivamente económicos y de dudosa calidad.

 

Si pensamos en adquirir un home-cinema de salón para usar a veces con un ordenador, o viceversa, debemos fijarnos en que las conexiones entre ambos sistemas sean posibles. Los altavoces de ordenador necesitan de una tarjeta de sonido que decodifique la señal digital, pero si se trata de señal analógica, los subwoofers amplificados presentes en los kit´s para ordenador suelen incorporar entradas analógicas separadas, en las que podremos conectar nuestro reproductor o decodificador de salón, siempre que disponga de las correspondientes salidas analógicas de audio.

 

 

Otro factor que no debe liarnos es que podemos encontrar en un sólo "bloque" todos los dispositivos que forman un home-cinema. Por ejemplo, a día de hoy se pueden ya encontrar kit´s de altavoces que albergan el decodificador y el amplificador en el mismo subwoofer. El fin de lo antes expuesto es hacernos comprender qué función desempeña cada módulo, y no debe confundirnos el modo de presentación que posea cada modelo en concreto.

 

Sin más, espero que la elección se torne menos complicada y que este escueto resumen sirva de pequeña guía a la hora de adquirir un sistema home-cinema.

 



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