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INICIO  |  NOTICIAS  |  ARTICULOS  |  ANALISIS  |  SAMPLES  |  SyA PRÁCTICO  |  LIBROS  |  FORO  |  GLOSARIO 03 Sep, 2010 - 12:35

Editorial

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DSP PARA TODOS LOS GUSTOS

Autor: Los DSP son "procesadores digitales de señal" que en el caso del audio se ocupan de realizar cálculos que liberen carga de la cpu del ordenador. Conozcamos el pasado, presente y futuro de estos procesadores especializados para descubrir qué aportan a la calidad de vida de un productor, así como vislumbrar si dependeremos de ellos en tiempos venideros.
Por: Redacción de SyA (A.Escobar)

DSP PARA TODOS LOS GUSTOS

INTRODUCCIÓN

 

Habitualmente, la cpu del ordenador es la que se ocupa de realizar todos los cálculos necesarios en el procesamiento de datos. Por ejemplo, en un proyecto de Cubase la cpu es la encargada de realizar la suma de todos los canales presentes en el mezclador, de los cálculos internos que ha de realizar cada plugin usado, de que los instrumentos virtuales proporcionen el sonido para el que fueron programados, etc. Está claro que todo esto supone un arduo trabajo para nuestra querida cpu. Los DSP llegaron para liberar carga de la cpu y ocuparse de procesos específicos. En resumen, son procesadores extra que realizan cálculos que de otro modo irían encomendados al procesador central de nuestro ordenador (cpu), liberando a este de cierto trabajo y permitiéndole llevar el resto de procesos de una manera más desahogada.

 

De este modo se permitió crear proyectos más exigentes y por lo tanto se aumentaron las posibilidades, ya fueran de crear un mayor número de pistas, de usar mejores plugins, más instrumentos virtuales..., etc. Todo beneficios. Muchas tarjetas de audio han basado su tecnología en el uso de DSp's, y algunos sistemas siguen fieles a esta tecnología a la hora de desarrollar sus productos, como puede ser el caso de Digidesign y su archiconocido Pro Tools "hardware".

 

Con la llegada de cpu´s cada vez más potentes y la posibilidad de usar varios cores o procesadores en una misma placa base los DSP's parecen ir perdiendo protagonismo, y habrá que ver lo que ocurre estos próximos años en el terreno del procesamiento bruto de audio. Posiblemente los DSP's conservarán parte de su encanto debido a los suculentos plugins que suelen ir añadidos a las plataformas DSP's más conocidas, pero antes de adelantar acontecimientos conozcamos cómo comenzaron a implantarse los DSP´s en los sistemas de audio digital, y como fueron extendiéndose y evolucionando hasta el día de hoy, que es la principal premisa de este artículo.

 

   

ENSALADA DE DSP'S

 

Aunque los DSP's ya empezaron a verse en las primeras SoundBlaster y Gravis, Pro Tools y Kyma fueron algunos de los pioneros profesionales en proporcionar aplicaciones para audio, aunque a precios astronómicos. Después llegó Creamware, que dio el salto ofreciendo DSP en cantidades industriales a un precio “ajustado” para la época (desde 1500 hasta 5000¤). Pro Tools y Kyma han actualizado sus plataformas desde entonces, pero Creamware sigue vendiendo las mismas tarjetas (con los mismos DSP's de hace más de 10 años), con otros precios, claro.

 
Pro Tools con el tiempo se ha convertido en el estándar de facto para todos los estudios del mundo, permitiendo completar una mezcla totalmente “in box” (dentro del ordenador) y proporcionando un sistema estable y sencillo para cualquier ingeniero. Con las sucesivas actualizaciones (cambios a mejores DSP's de Motorola, mejor software y mejor hardware), Pro Tools disfruta hoy de una salud envidiable, aunque el software nativo (que no requiere DSP para funcionar) le esté comiendo terreno, especialmente Nuendo de Steinberg. Además de las bondades que aporta el hecho de mezclar siempre en DSP (no hay carga del ordenador), Pro Tools ha destacado por la calidad de sus plugins (muchas veces exclusivos a su plataforma), aunque de precios astronómicos.
Kyma por su lado ofrece aplicaciones muy específicas para diseño de sonido y algoritmos de audio (más información en su web).

 

 


El funcionamiento de las tarjetas de Creamware consistía en un sistema totalmente modular, donde el usuario diseñaba su entorno al milímetro, eligiendo qué drivers, mezladores, efectos y ruteo de audio y MIDI quería. Además, disponía de una buena base de sintetizadores y efectos, que fue ampliando, tanto con creaciones por parte del usuario, como por desarrollos de empresas especializadas (memorable el SPL Transient Designer). Destacaban en todo este conjunto, sus samplers (STS-3000, STS-4000 y STS-5000 que incorporaba funciones heredadas del Roland VP-9000) y su sistema de síntesis modular, similar al de Nord. La gama inicial de Creamware consistía en Pulsar (4 DSP's), Scope (15 DSP's) y las extensiones sin entradas y salidas SRB, que fueron actualizadas a 2.0 (añadieron dos DSP's más en la Pulsar y mejoraron las latencias cambiando el gestor del PCI) y sacaron versiones recortadas de 3 DSP con una aplicación específica (sintetizador modular, sampler, etc). Una mala gestión de las licencias (los plugins de terceras partes fueron bastante escasos) y un envejecimiento de su hardware, produjeron la quiebra hace un par de años. La empresa renació y hoy, con su gama de tarjetas reducida al mínimo, tiene cierto éxito desarrollando sintetizadores hardware basados en sus modelos de las tarjetas. En su haber tienen el mérito de tener uno de los entornos más optimizados que existen para audio basados en unos DSP's que son de lo más antiguo que conozco.


Después de esa marejada, las cosas estaban más o menos tranquilas. El DSP seguía apareciendo por todos lados (Guillemot, Creative, Ensoniq, las fallidas alternativas a Pro Tools de SoundScape y de Pyramid). Parecía que la potencia de los ordenadores era infinita y los desarrollos cada vez sonaban mejor y mejor hasta que... ¡zas!, llegaron dos nuevas plataformas DSP: UAD-1 y Powercore.

 

La UAD-1 es el resultado de la reencarnación de Urei, antiguo fabricante de hadware musical de alta calidad, en Universal Audio. La tarjeta está basada en un chip DSP genérico que ya se había usado antes para hacer tarjetas de vídeo y el software son reencarnaciones de populares compresores, ecualizadores de Urei (de sonido espectacular) y otros efectos como adaptaciones de las reverberaciones de King of Loud (disponibles antes en Pro Tools) y simulador de amplificadores y efectos de modulación. Últimamente ha licenciado versión software del más popular hardware de Roland y Neve. Destaca por su precio muy ajustado y sus efectos de insuperable calidad (especialmente los compresores y ecualizadores). Como desventaja, su hardware desactualizado (aunque se pueden apilar hasta 4 tarjetas).

 

Powercore fue la segunda en discordia. TC Electronic es un fabricante muy asentado y especialista en soluciones de altísima calidad. Sus procesadores de mastering son conocidos y envidiados por todos. Su fuerza está en una gran diversidad de hardware (tres modelos de distintas capacidades), actualizados y una buena política de software de terceras partes (como Sony o Access) y desarrollos propios, estando disponibles gran parte de las opciones de su gama alta de mastering. Destacables son las reverberaciones, heredadas de sus procesadores más populares. Como desventaja, el alto precio de cada plugin.

 

Todo parecía tranquilo, otra vez, hasta que hace unos meses se desvelaron nuevas plataformas DSP: SSL Duende y Focusrite Liquid Mix.


AIRES DE RENOVACIÓN

 

Liquid Mix es la evolución del Liquid Channel, y proporciona mediante firewire hasta 32 canales completos a 24 bits/48 Khz (duplicable mediante una tarjeta de extensión) de compresión y ecualización modelados del hardware clásico más popular. Además, incorpora un controlador con pantalla LCD para ajustar los parámetros sin necesidad de tocar el ordenador para nada. A favor, la variedad de hardware que emula, el número de canales, el control mediante el controlador y el precio ajustadísimo: 600¤ aproximadamente. En contra, los problemas que se viven cuando intentamos que liquid mix conviva con otro dispositivo firewire en un mismo ordenador, parece ser que por problemas de ancho de banda según afirman varios usuarios (si se le destina el bus firewire para él solito la cosa ya se vuelve muy positiva).

 

Duende es la conversión en plugin de los efectos de la mesa de mezclas SSL C-series, conocida por ser la evolución digital de las clásicas serie G analógicas. SSL es el estándar de sonido de todos los discos más populares de los 90, en parte por su compresor del bus principal (bastante bruto y agresivo) y su versión digital estaba a la altura (y costaba más que un coche, o al menos, más que el mío). A favor, obtienes los algoritmos originales (sensacionales) de la serie C derivados de los ecualizadores y compresores de las series E y G. Como son adaptaciones directas, al contrario que en el resto de las opciones DSP, no hay emulaciones, son conversiones. En contra, alto precio, si lo comparamos con el resto de las opciones (1500¤), aunque obtenemos 32 canales mono, no ampliables (de momento).

 

 

  


 

 

¿Por qué esta fiebre repentina a sacar hardware DSP en tiempos en los que los ordenadores son cada vez más rápidos y potentes? La respuesta es bien sencilla: como alternativa al uso de software “pirata”. Hoy en día, con un mínimo de esfuerzo, es muy sencillo conseguir de forma “alternativa” cualquier programa que se nos antoje, por lo que para evitarlo, las compañías han optado por usar DSP como llave de autorización: no puedes usar los plugins si no tienes el DSP. Además, por ser plataformas minoritarias, nadie se entretiene en crackear los sistema de autorización, así que tampoco puedes usar plugins compatibles no comprados (autorizados). En realidad, el coste del DSP es bajísimo, por lo que te cobran son los plugins. Por otro lado el usuario está contento por poder usar más efectos sin cargar el proceso de su ordenador, con lo que todos están contentos.

  

Personalmente, creo que se ha optado por la mejor de las soluciones posibles: nadie sale perjudicado y los precios, en general, están bastante ajustados, obteniendo el valor añadido de DSP extra.



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